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Cómo aprender a conseguir tus objetivos

A muchas personas les pasa que una vez que han vuelto a la rutina en el mes de septiembre, se dan cuenta de que todos aquellos propósitos de año nuevo se fueron al garete. Y bueno, hay propósitos que en el fondo no queremos de corazón y los apuntamos en la lista un poco para adornar, pero aquellos que llevamos años queriendo conseguir y aun así se nos siguen resistiendo, como que nos tocan un poco la moral.

Yo cada mes escribo mis objetivos que son pequeños objetivos relacionados con los principales del año. Algunos estoy cumpliendo y otros no, pero la cuestión es que no me rindo. Y tampoco quiero que te rindas tú. Recuerda que el tiempo va a pasar igualmente y todo paso que des adelante es bueno para estar más cerca de dónde quieres estar.

No te digo ya siquiera que intentes coger todos los que tienes pendientes, escoge al menos uno, el que para ti sea más importante o más alcanzable ahora mismo, y propóntelo.

De todas formas, estaría bien que, para que no te pase como otras veces, aprendas a definir tu objetivo desde el principio. Y por eso mismo te voy a explicar cuáles son las cualidades de un OBJETIVO SMART (“inteligente”).

Pero primero vamos a ponernos en situación. Llega una clienta a mi consulta y me comenta que quiere ganar un millón de euros en 6 meses. Está en paro desde hace un año, y no tiene ninguna preparación, ni tampoco ningunas expectativas de crear un negocio, pero ella está decidida a conseguir esto.

¿Qué puede estar fallando en la definición de este objetivo? Vamos a analizar este caso ficticio y así estoy segura de que te quedará mucho más claro cuando pienses en cómo definir tu objetivo.

 

OBJETIVO SMART:

  • Específico: se trata de que tu objetivo sea lo más concreto posible de forma que se lo expliques a cualquier persona y le quede muy claro qué es lo que quieres conseguir. Concreta aspectos de lo más específicos como el para qué de tu objetivo, cuándo, dónde, cómo lo vas a llevar a cabo.

Si nos fijamos en el objetivo de mi clienta “ganar un millón de euros en 6 meses”, no es que sea lo más específico del mundo. Otra cosa es que dijera: “ganar un millón de euros en 6 meses para alcanzar la libertad financiera mediante inversiones a través de internet”.

 

  • Medible: tu objetivo debe ser cuantificable. Así una vez que hayas conseguido tu propósito puedes evaluar si realmente es así o no.

En el caso del objetivo que estamos tratando sí que podemos medir si realmente ha conseguido su objetivo. Medimos el tiempo, y contamos el dinero, y no tiene más. Hay objetivos que no son tangibles, como por ejemplo “tener alta autoestima”. Eso es más complicado, pero podremos medir si el objetivo se va cumpliendo según cómo nos vayamos sintiendo. Sobre todo, uno nota si ha cambiado eso, cuando toma decisiones diferentes en comparación a la situación anterior y lleva a cabo otra serie de estrategias. Si tienes la autoestima alta ya no vas a mendigar el amor y la aceptación de los demás. Si tienes la autoestima alta cuando se presente un reto, en lugar de huir de forma miedosa lo llevarás a cabo con seguridad en ti.

 

  • Alcanzable: significa que tu objetivo sea alcanzable para ti partiendo de tu situación actual. Con el ejemplo de la clienta pues dadas sus circunstancias, en paro, sin ahorros y sin perspectiva de negocio (porque lo de la inversión me lo he sacado de la manga) pues su objetivo no es alcanzable en el tiempo que lo ha definido. A lo mejor en diez años sí, o en cinco, quién sabe, pero en 6 meses como no se vaya a la Virgen de Lourdes…

 

  • Realista: este punto tiene que ver bastante con el anterior, tu objetivo es realista si es algo que sea posible de conseguir ya de entrada. Si me dices que quieres contactar con extraterrestres e irte a su planeta a vivir, pues yo no te digo que no lo vayas a conseguir, pero no es realista. En el caso de nuestra aspirante a millonaria, pues claro que podría conseguir un millón de euros, pero volvemos a lo mismo, necesitaría un plan realista que le acercara a su meta, y por supuesto un tiempo realista también.

 

  • Acotado en el tiempo: tu objetivo tiene que tener fecha. ¿En qué fecha quieres sentirte ultra orgullos@ por haber conseguido tu ansiado propósito? ¿En cuánto tiempo vas a realizarlo?. En el caso de esta mujer, pues sí que lo ha acotado en el tiempo “en 6 meses”, pero claro tiene que ser realista y alcanzable como ya hemos visto, y en este caso no lo es. Es muy importante que te pongas una fecha porque si no, lo pospondrás eternamente, y año tras año te verás sin cumplirlo.

 

Bueno espero que a partir de ahora recuerdes cómo definir tus objetivos de forma inteligente para que tengas mucho más éxito a la hora de conseguirlos. No te desanimes con esos objetivos que te planteaste para haberlos conseguido a final de año. No es tarde, te quedan cuatro meses. ¡A por ello!

 

Gracias por leerme. Gracias por no rendirte contigo.

 

¡Hasta la próxima!

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